No podía faltar en nuestra selección de platos griegos la famosa moussaka, un delicioso pastel de carne picada y berenjena.
1-Primero pela y corta en rodajas dos berenjenas grandes, sazónalas con sal y colócalas sobre un plato durante unos 30 minutos, para que suden, y después sécalas una a una con papel de cocina.
2-Coloca las berenjenas en una fuente para horno, rocíalas con aceite de oliva y hornéalas durante unos 10 minutos hasta que se ablanden.
3-Mientras pon una sartén a fuego medio-alto con una cucharada de aceite de oliva, y saltea una cebolla y dos dientes de ajo picados durante 3 minutos.
4-A continuación añade 700 g de carne picada y remuévela con una cuchara de madera para deshacerla bien.
5-Después incorpora 400 g de tomate triturado, tres cucharadas de tomate concentrado, 200 ml de caldo de carne, una cucharadita de azúcar, dos cucharaditas de orégano seco y sal al gusto, y cocínalo tapado a fuego lento durante 15 minutos aproximadamente.
6-En otra sartén a fuego medio derrite cuatro cucharadas de mantequilla, y luego añade cinco cucharadas de harina y mézclalo usando un batidor de varillas.
7-Vierte 200ml. de leche y revuelve hasta que se disuelva, añade otros 400 ml de leche y mantenlo a fuego lento unos 3-5 minutos sin dejar de revolver. Una vez que adquiera la textura deseada, retira la bechamel del fuego y añade 100 g de queso parmesano rallado, una pizca de nuez moscada, sal, pimienta, un huevo y una yema.
8-Para acabar monta la moussaka, coloca la mitad de la berenjena en una fuente de cristal, coloca el relleno de carne, otra capa de berenjena y cúbrelo todo con la bechamel.
9-Espolvoréalo con pan rallado y hornéalo durante 30-40 minutos, hasta que esté doradito.